A la mayoría de personas le preocupa principalmente el nivel de brillo del barniz. Éste supone la única protección de la madera frente al entorno marino pero, además, por supuesto, debe ofrecer un buen aspecto.
Los barnices no solo tienen que ser eficaces sino que también deben tener las siguientes características:
1. Proteger la madera de su principal enemigo: la luz solar; más concretamente los rayos UV, que atacan las fibras naturales de la madera.
2. Proteger la madera del agua marina, la lluvia, el viento y el polvo.
3. Conservar y realzar la belleza natural de la madera, proporcionando un aspecto bello y acogedor.
Los barnices pueden ser de dos componentes o de un solo componente. La elección dependerá de la zona que se va a tratar (interior o exterior), del tipo de madera y, en caso de tratarse de un recapado, el tipo de barniz existente en el sustrato. Hay que tener en cuenta que cuanto más brillante sea el resultado, más resistente al agua y más impermeable será el producto. La madera es un material natural y, por tanto, se contrae y se expande, por lo que el barniz debe tener cierto grado de elasticidad.
Todos los barnices Jotun Yachting contienen filtros UV para evitar la degradación de la madera causada por la luz solar. El principio es el mismo que el de las gafas de sol, pero con filtros transparentes para evitar el oscurecimiento de la madera. También contienen resinas elásticas para evitar el riesgo de cuarteo causado por la contracción que se produce cuando hay cambios de temperatura y de humedad.